La historia que se ha tejido en torno a la nuera de La Paca ha dado un giro inesperado. La Audiencia de Palma ha decidido condenar a nueve años y medio de prisión al único miembro de su banda que se atrevió a desvincularse del escalofriante alijo de cinco kilos de cocaína interceptado por la Policía Nacional en noviembre del año pasado. Este hombre, que ya estaba tras las rejas, era visto por los investigadores como una pieza fundamental para traer esa droga desde Alicante hasta el corazón balear.
Pilar M.M., su compañera en este entramado delictivo, no tuvo reparos y durante la vista judicial admitió su culpabilidad, aceptando ocho años y medio por tráfico de drogas y pertenencia a organización criminal. Pero aquí no acaba la historia: otros cuatro procesados, entre ellos dos españoles con lazos familiares con Pilar y dos colombianos, también se enfrentaron a penas similares. Sin embargo, el sexto acusado aún estaba por juzgar. Este último, pese a las contundentes declaraciones de los agentes que lo ubicaban durante la entrega del paquete en Palma, se negó rotundamente a reconocer cualquier relación con sus cómplices.
Caminos oscuros hacia Son Banya
El fallo señala cómo este hombre viajó desde Alicante hasta Palma junto a otros dos sentenciados. Compartieron hotel en s’Arenal antes de llevarle una importante carga a Pilar M.M., destinada a nutrir los puntos calientes del narcotráfico en Son Banya. El 1 de noviembre de 2024 fue un día crucial; él condujo su vehículo mientras hacía señales y maniobras para coordinar la entrega de una bolsa del Real Madrid llena de drogas. Todo ello acabó mal cuando los agentes le dieron el alto justo al llegar a Son Banya; intentó escapar embistiendo coches policiales.
Afortunadamente, lograron detenerlo tras disparar un tiro al aire como advertencia. En el registro posterior hallaron un paquete con cuatro kilos de cocaína pura, valorada en casi 417.000 euros. Y eso no es todo: el kilo restante estaba escondido en su hotel. Esta trama oscura nos recuerda cuán profundo puede ser el fango del narcotráfico y cuánto dolor puede causar.

