En un rincón precioso de Mallorca, concretamente en el mirador de la Torre d’es Verger, la Guardia Civil ha puesto fin a las andanzas de un hombre de 36 años, llegado desde Europa del Este. Este individuo se encontraba en el punto de mira por un robo con fuerza en vehículos, y parece que había pensado que podría salir impune.
Todo ocurrió el pasado 21 de septiembre. La propietaria de un coche alquilado lo vio justo cuando estaba en una actitud sospechosa cerca de su vehículo. Al percatarse de que ella estaba allí, este ladrón se dio a la fuga a toda prisa, subiendo a otro coche conducido por un cómplice. Sin embargo, no fue hasta llegar a Valldemossa cuando los perjudicados se dieron cuenta del verdadero alcance del asunto: ¡su coche había sido forzado!
Un golpe inesperado
La sorpresa fue mayúscula al ver que el marco de la puerta del copiloto estaba apalancado y les faltaba una mochila con efectos personales valiosos: 70 euros en efectivo, tarjetas de crédito y otros objetos íntimos que no deberían haber estado en manos ajenas. Fue entonces cuando decidieron presentar la denuncia ante la Guardia Civil de Esporles.
A partir de ahí, los agentes no tardaron en actuar. A través de un reconocimiento fotográfico lograron identificar al sospechoso sin lugar a dudas: un hombre corpulento, alrededor del metro ochenta y con antecedentes penales por delitos similares. Este tipo era conocido por ser itinerante, sin hogar fijo ni arraigo aquí.
Apenas al día siguiente, el 22 de septiembre, las fuerzas del orden le localizaron y detuvieron. Ahora queda esperar para ver cómo avanza este caso ante la justicia. Una historia más que nos recuerda lo importante que es estar alerta y cuidar nuestras pertenencias.

