La tarde del pasado sábado, un grupo de héroes anónimos se unió para salvar la vida de un hombre de 88 años que había quedado a merced del mar en la playa de La Romana, en Peguera. Este anciano, originario de Suiza, fue trasladado urgentemente a un hospital en Palma después de sufrir un episodio de ahogamiento. La rápida actuación del servicio de socorrismo fue clave para que hoy podamos contar esta historia.
Un rescate cargado de tensión
Todo ocurrió alrededor de las 15:10 horas, cuando el socorrista notó algo raro en el agua. Un cuerpo inmóvil flotaba, y al acercarse vio con horror que se trataba del anciano inconsciente y sin pulso. Sin perder ni un segundo, lo sacó del agua y empezó a aplicar reanimación cardiopulmonar (RCP). En esos momentos críticos, cada segundo cuenta y nadie podía permitirse dudar.
La situación era grave. Rápidamente, llegaron refuerzos: equipos de salvamento provenientes de las playas cercanas, junto con una moto acuática y una embarcación semirrígida. Los primeros 20 minutos fueron intensos; los socorristas no cesaban en sus esfuerzos por devolverle la vida a este hombre. Poco después se sumaron agentes de la Policía Local y una ambulancia del SAMU 061 para ayudar con el complicado rescate.
A través del trabajo coordinado entre todos ellos lograron lo impensable: restablecer los signos vitales del bañista tras otros 20 minutos más de maniobras ininterrumpidas. Gracias a su dedicación y valentía, este anciano tiene ahora una segunda oportunidad para seguir disfrutando la vida.

