Esta mañana, el tranquilo pueblo de Fornalutx se ha visto sacudido por un accidente terrible. Un hombre de unos 40 años, español de nacimiento, ha caído desde una altura de aproximadamente seis metros en su propia casa. A primera hora del día, alrededor de las 7:00 horas, la vida de este vecino cambió para siempre.
Tras la caída, fue una vecina quien, con el corazón en un puño, decidió no quedarse quieta. Llamó al alcalde Francesc Marroig, quien rápidamente alertó al jefe de la Policía Local. En cuestión de minutos, las autoridades llegaron al lugar y empezaron a actuar con rapidez. Pero eso no fue todo; dos técnicos del Samu-061 también se hicieron presentes en la escena con una ambulancia de Soporte Vital Básico.
Un rescate lleno de urgencia y valentía
A medida que los médicos estabilizaban al herido, el ambiente era tenso pero esperanzador. La situación requería una movilización rápida: el helicóptero del Samu debía llegar lo antes posible. Gracias a la colaboración del propietario del terreno cercano, el helicóptero pudo aterrizar sin problemas.
El médico a bordo brindó atención inmediata antes de que el hombre fuera trasladado en ambulancia hasta el campo de fútbol de Sóller. Allí le esperaba la aeronave que lo llevaría al hospital Son Espases, donde permanece ingresado en estado muy grave tras activarse el código politrauma. También participaron agentes de la Guardia Civil para garantizar que todo marchara como debía.
A veces pensamos que estos accidentes no nos tocan tan cerca, pero hoy es un recordatorio doloroso sobre lo frágil que puede ser nuestra cotidianidad. Desde aquí enviamos nuestras mejores energías a este hombre y su familia en estos momentos tan difíciles.

