En una historia que parece sacada de una película de venganza, un hombre español decidió tomar la justicia por su mano cuando no le devolvieron la fianza después de devolver dos motos de agua dañadas. En un arranque de furia y desesperación, el varón optó por incendiar la nave de alquiler náutico, provocando daños incalculables.
Un incendio en plena noche
Todo ocurrió en la madrugada del 13 de julio, en el barrio del Molinar, Palma. Las llamas devoraron dos motos de agua, un remolque y hasta el coche de un particular que estaba aparcado cerca. La escena era desoladora: lo que antes era una nave con equipamiento náutico quedó hecho cenizas. Los dueños del negocio, consternados, interpusieron la denuncia correspondiente mientras relataban a las autoridades cómo los clientes habían devuelto las motos en condiciones lamentables. Sin dudarlo, decidieron retenerles la fianza.
Los agentes del Grupo de Atracos comenzaron a investigar y rápidamente conectaron los puntos. Había demasiadas coincidencias entre el incendio y el conflicto con ese cliente insatisfecho. Con paciencia y astucia, lograron reunir pruebas suficientes para detener al sospechoso como autor del delito. Al final, ¿quién puede pensar que una simple disputa sobre una fianza llevaría a semejante locura? La rabia puede hacer que algunas personas tomen decisiones drásticas e irracionales.

