La calidez de este martes ha comenzado de una manera alarmante para los vecinos de Palma. En las primeras horas, entre las 08:00 y las 10:00, al menos cuatro incendios han mantenido en vilo a los Bombers de la ciudad. A pesar del susto, todos fueron extinguidos sin complicaciones mayores, pero el pánico se apoderó del ambiente debido a su proximidad a viviendas y otros lugares vulnerables.
Incendios que despiertan el temor
El primero se desató alrededor de las 08:00 en la calle Mary Stuart Bordoy, justo en los alrededores de Son Güells y cerca del Estadi Balear. Un lugar ya conocido por problemas sociales como la acumulación de coches abandonados. En esta ocasión, el fuego comenzó en una furgoneta olvidada; pronto, las llamas devoraron árboles cercanos y generaron una columna negra de humo que alarmó a los residentes. Algunos incluso hablaron de explosiones cuando el fuego alcanzó el combustible del vehículo.
Afortunadamente, los Bombers y la Unitat de Seguretat Integral (USEI) llegaron rápidamente al lugar y lograron controlar la situación. Pero no hubo tiempo para relajarse; solo media hora después, a las 08:34, surgió otro incendio en un área próxima donde un hombre decidió hacer una quema sin autorización. Era un fogón incontrolado con rastrojos y plásticos que podría haber causado estragos si no se hubiera apagado rápido.
Poco después, a las 09:55, otro vehículo ardía en la calle Manuel Azaña, estacionado junto a otros coches; su motor se convirtió en cenizas mientras los bomberos actuaban nuevamente con rapidez. La Policía Nacional también llegó para investigar lo sucedido ya que estaba demasiado cerca del aparcamiento de una gasolinera.
Y casi como si fuera un mal sueño repetido, a las 10:22 un nuevo aviso llevó a los efectivos hasta la calle Joan Muntaner i Bujosa en Son Cotoner. Allí un contenedor de papel había decidido prenderse fuego inesperadamente.

