Era un día más en la tranquila vida de los vecinos de Son Vida, cuando a las 16:53 de este sábado, una columna de humo negra y amenazante empezó a elevarse desde la base militar Jaume II. Una visión que no pasó desapercibida para aquellos que, con preocupación, observaban desde sus ventanas. Y es que el incendio, catalogado como de gravedad potencial 1, se movía rápidamente hacia el Puig de Son Muntaner.
El fuego avanza mientras los vecinos se preocupan
A medida que las llamas devoraban todo a su paso, los residentes comenzaron a sentir una mezcla de temor e impotencia. Desde sus hogares, eran testigos del esfuerzo titánico que estaban realizando los Bombers de Palma y el equipo del Ibanat para controlar el fuego. Algunos cuentan cómo vieron llegar a los medios aéreos, lanzando agua con la esperanza de frenar su avance.
Las llamas se habrían originado en el campo de tiro de la base y, gracias al viento y las condiciones meteorológicas adversas, encontraron un camino perfecto para expandirse entre la densa vegetación que rodea Son Rapinya y Son Vida. Los bomberos del parque más cercano, Sa Taulera, fueron los primeros en llegar al lugar. Con determinación intentaron estabilizar la situación desde tierra mientras realizaban grandes descargas de agua.
Poco después llegó también alguna ambulancia al área; aunque nadie sabe si están ahí por emergencias o simplemente como precaución ante lo inesperado. Lo cierto es que entre nervios y esperanzas, los vecinos continúan observando con atención cada movimiento del fuego y del despliegue operativo para contenerlo.

