Imagina la escena: la noche del 20 de julio, las calles de Can Picafort vibran con el entusiasmo de una celebración por la victoria de nuestra selección española. Sin embargo, entre risas y cánticos, un BMW M2 Competition decidió convertirse en el protagonista del drama. Este coche no solo daba vueltas como si estuviera en una pista de carreras, sino que terminó chocando contra tres vehículos estacionados y huyendo del lugar. La fiesta se tornó en preocupación.
Un espectáculo peligroso
Alrededor de la 1:20 de la madrugada, los vecinos fueron testigos horrorizados mientras este conductor realizaba trompos y derrapes en plena calle Isabel Garau. Testigos cuentan que fue un momento aterrador; muchos estaban al tanto del despliegue de maniobras temerarias antes del impacto. El BMW hizo añicos un Mercedes Benz GLA200, un Volkswagen Polo y un Peugeot Expert. Y lo peor: después del accidente, el conductor simplemente se marchó sin mirar atrás.
La Policía Local llegó rápidamente tras recibir las alertas pertinentes, pero para entonces el BMW ya había desaparecido. Se aseguraron del área afectada, registraron los daños y hablaron con los testigos que presenciaron este episodio escandaloso. Varias grabaciones capturadas durante el incidente fueron aportadas por ciudadanos preocupados por la seguridad pública.
Poco después, la Guardia Civil logró localizar el vehículo a varios kilómetros del lugar de los hechos y también identificó al responsable. Aunque no fue detenido en ese momento, enfrentará cargos por un delito contra la seguridad vial debido a que no tenía permiso para conducir.
Este caso ha sido trasladado a las autoridades competentes para que se tomen las medidas adecuadas. Al final del día, lo único claro es que hay personas que tiran a la basura no solo su responsabilidad al volante sino también nuestra tranquilidad como comunidad.

