Este pasado sábado, el hipódromo La Maura de Milán se convirtió en un escenario caótico cuando una repentina tormenta desató fuertes lluvias y granizo, llevando a la evacuación de 80.000 almas. Entre ellos, cuatro mallorquines que no podían creer lo que estaba ocurriendo. Adri Fresneda, uno de los afectados, recuerda con incredulidad: «Después de la séptima canción pararon el concierto por una tormenta eléctrica, pero luego empezó a diluviar y cancelaron todo». Junto a su esposa Aina Martorell, su hermano Sergio y su amiga Maria Ferragut, vivieron un momento que jamás imaginarían.
Una noche inolvidable por las razones equivocadas
El segundo concierto del tour mundial apenas duró 40 minutos. Desde que Bad Bunny dejó caer su última nota de «Nueva Yol», las primeras gotas comenzaron a caer y pronto se transformaron en un aguacero incontrolable. «Granizó con hielo del tamaño de pelotas de golf», agrega Adri, dejando claro lo aterrador que fue el momento. La gente corría despavorida buscando refugio; la escena era digna de una película de terror.
En medio del caos, ellos intentaban encontrar el camino hacia el metro. «Nos tuvimos que buscar la vida siguiendo a la multitud», dice con un toque de ironía ante lo absurdo del asunto. Los bomberos y servicios de emergencia estaban en todas partes tratando de controlar la situación mientras algunos asistentes compartían vídeos en redes sociales mostrando cómo caía el granizo y cómo se veía el metro abarrotado tras la evacuación.
A pesar del susto y algunas contusiones atendidas por los servicios sanitarios locales debido al impacto del granizo, lo más sorprendente llegó después: Live Nation Italia anunció que reembolsará el precio completo de las entradas a todos los evacuados. Lamentablemente para los fans, no habrá oportunidad para repetir esta experiencia aunque hayan hecho «todos los esfuerzos posibles». A veces, ir a ver a tu artista favorito puede salir muy caro… o muy lluvioso.

