Este lunes, en la Audiencia de Palma, una mujer se ha declarado culpable de haber estafado casi 50.000 euros a un excompañero de trabajo que, tras sufrir un ictus, se volvió especialmente vulnerable. La acusada, una española de 40 años, ha aceptado una condena de ocho meses de cárcel, aunque no pisará prisión si no comete ningún delito en tres años y devuelve lo que debe.
Un plan bien orquestado
La Fiscalía argumentó que la mujer supo aprovecharse del estado del hombre, quien era “fácilmente manipulable”. Todo comenzó entre 2020 y 2021; ella le pedía dinero prometiéndole que lo devolvería cuando cobrara el paro o estaba esperando unos créditos. A pesar de ser jubilado y tener un buen ingreso por prejubilación -más de 15.000 euros– el hombre fue cayendo en su trampa.
A lo largo del tiempo, entregó distintas cantidades hasta alcanzar los 33.500 euros. En noviembre del 2021, la mujer firmó una escritura reconociendo la deuda y prometiendo devolverle la cantidad sin intereses en cinco años a razón de 691 euros mensuales. Sin embargo, hasta ahora no ha devuelto nada.
Finalmente, cansado de las promesas vacías y tras cambiar su número y mudarse a otra ciudad para cortar el contacto, el hombre dejó atrás esta pesadilla. Mientras tanto, la acusada se había apropiado de un total impresionante: 44.770 euros.

