En un inesperado giro de los acontecimientos, una fuga de gas en una vivienda de Palma ha dejado a diez personas intoxicadas. Todo ocurrió alrededor de las 15:20 horas en el número 130 de la calle Regal, donde una mujer, alarmada, llamó a una ambulancia tras ver a su marido caer al suelo después de sufrir un mareo. En su caída, rompió un cristal con el codo. La situación se tornó crítica cuando los agentes de la Policía Local llegaron y detectaron un fuerte olor a gas.
Los bomberos no tardaron en acudir al lugar y se encontraron con una escena preocupante: presencia de monóxido de carbono que amenazaba la salud de todos los que estaban allí. Sanitarios del Servei d’Atenció Mèdica Urgent (Samu-061) también se presentaron rápidamente para atender a los afectados. En total, cinco personas residentes en la casa sufrieron intoxicación por inhalación de gas; tres fueron trasladadas al hospital Son Llàtzer y dos más hacia Son Espases.
Afortunadamente, aunque fue un gran susto, las víctimas están recibiendo atención médica y se espera que se recuperen pronto. Sin embargo, esto nos deja pensando sobre la importancia de tener cuidado con estas situaciones que pueden parecer cotidianas pero que pueden convertirse en auténticas tragedias si no se manejan adecuadamente.

