La tarde del viernes se tornó caótica en la barriada de Son Cladera, cuando un incendio se declaró en el ático de un edificio de la calle Cala Mondragó. Dos personas resultaron heridas debido a la inhalación de humo, tras prenderse fuego su cocina. La situación era alarmante; el humo espeso salía por el balcón, provocando que los vecinos entraran en pánico y esperaran con ansiedad ser rescatados.
El reloj marcaba las 16:15 cuando los moradores del quinto piso dieron la voz de alarma. En cuestión de minutos, varios agentes de la Policía Local llegaron al lugar, entre ellos un oficial de tráfico y un agente en prácticas que se encontraban haciendo labores de seguridad por la zona. No pensaron dos veces antes de entrar al inmueble para ayudar a los afectados. Con valentía, lograron sacar a los dos hombres -de 58 y 34 años- del peligroso entorno.
Una intervención rápida que salvó vidas
Tras el rescate, los servicios sanitarios revisaron rápidamente a ambos varones. Aunque estaban afectados por el humo, tuvieron la suerte de estar conscientes y en estado aceptable. Finalmente, fueron trasladados al Hospital de Son Espases con lesiones leves. Un joven más también recibió atención médica in situ.
Según informaciones preliminares, el fuego se originó en una sartén dentro del horno. Una anécdota que nos recuerda lo frágil que puede ser nuestra seguridad cotidiana; simplemente hay que estar atentos para evitar estos sustos que podrían haber tenido un desenlace mucho más grave.

