En Palma, un hombre de 45 años se encontró en una situación de lo más inesperada. Su monopatín tipo longboard, que había sido robado mientras disfrutaba con sus hijos en el skatepark de Son Ferriol, apareció mágicamente en una aplicación de compraventa. Pero lo mejor estaba por llegar: decidió actuar y se convirtió en el protagonista de esta historia.
La búsqueda del monopatín perdido
El pasado 17 de mayo, cuando la diversión se tornó en desilusión al darse cuenta del hurto, este padre no se quedó con los brazos cruzados. Tras unos días, dio con su preciado longboard a la venta por 99,99 euros. Así que, armándose de valor y un poco de astucia, concertó una cita con el vendedor para recuperar lo que era suyo.
El encuentro estaba fijado para el 22 de mayo a las 17:00 horas en la plaza del Prevere Bartomeu Font. Pero aquí es donde entró en escena la Policía Local de Palma. Avisados por el afectado sobre la situación, agentes de la Unidad de Seguridad Integral (USEI) le acompañaron al lugar del encuentro. Al llegar y después de iniciar la conversación con un adolescente que resultó ser el vendedor, los policías no dudaron ni un segundo y actuaron.
A medida que se desarrollaba la situación, el joven confesó que el monopatín le había llegado a través de un amigo que lo había sustraído. En ese momento todo encajó; los agentes decidieron seguirles hasta casa del vendedor para esclarecer todo y recuperar el objeto robado. Y así fue como conocieron al presunto autor del hurto: otro menor acompañado por su madre.
No cabe duda que esta historia tiene giros sorprendentes y un desenlace feliz: gracias a las gestiones policiales, nuestro protagonista pudo recuperar su longboard sin mayores complicaciones. Todo ello ha sido enviado a la Fiscalía de Menores para continuar con los trámites necesarios.

