La historia que hoy traemos a la luz es la de un farmacéutico de Palma que, por un giro del destino, se vio envuelto en una situación complicada. Este profesional había sido acusado de suministrar por error un antidepresivo a una pequeña de apenas 16 meses. Pero, tras muchas idas y venidas, la familia decidió retirar la acusación, y así el juez ha declarado su absolución.
Todo comenzó el 16 de octubre de 2023 en una farmacia del centro de la capital balear. La madre llegó con esperanza, lista para recoger un medicamento llamado Estilsona, recetado por el pediatra para tratar la bronquiolitis que estaba sufriendo su hija. Sin embargo, en lugar del corticoide necesario, recibió un frasco de Esertia, un antidepresivo cuyo principio activo es el escitalopram.
Una sobredosis inesperada
La madre confiaba plenamente en las indicaciones del farmacéutico y administró lo que creía era el tratamiento adecuado. Pero los efectos no tardaron en manifestarse: la pequeña Martina comenzó a presentar síntomas alarmantes. A las pocas horas tuvo que ser ingresada urgentemente en el Hospital de Manacor debido a lo que parecía ser una sobredosis. Imaginad la angustia de esa madre viendo a su hija vomitar y perder el conocimiento.
Los médicos actuaron rápidamente; realizaron un lavado gástrico e instalaron una vía intravenosa para estabilizarla. Tras una noche preocupante, finalmente fue dada de alta al día siguiente. La Fiscalía no encontró delito tras comprobar que no hubo secuelas graves y así se llegó al acuerdo entre las partes para cerrar este capítulo sin mayores complicaciones.
Aunque este incidente podría haber terminado mal, hoy podemos decir que el farmacéutico ha sido absuelto. Sin duda, esta experiencia nos hace reflexionar sobre cómo pequeños errores pueden tener grandes consecuencias y nos recuerda siempre verificar todo antes de actuar.

