En una jornada que no deja lugar a dudas, un integrante del famoso clan de ‘Los Orta’ ha sido sentenciado a tres años tras las rejas y obligado a pagar 24.000 euros. La condena llega después de que tanto él como su pareja se dedicaran a comerciar con sustancias ilegales en su hogar, situado en la pintoresca localidad de Porto Cristo.
Una historia de tráfico y justicia
El juicio tuvo lugar este jueves en la Audiencia de Palma, donde además, la mujer del condenado aceptó la misma pena. Mientras tanto, un tercer implicado quedó absuelto gracias al trabajo del abogado Javier Llop. Pero lo que realmente pasó entre septiembre y enero no es solo una cuestión legal; es una muestra más de cómo las calles pueden estar manchadas por el narcotráfico.
Ramón Orta, un español de 33 años, junto con su esposa argentina de 25, transformaron su hogar en un punto caliente para el tráfico de cocaína y marihuana. La Policía Nacional no tardó en actuar: el 15 de enero realizaron una redada que dejó al descubierto un verdadero arsenal: tres móviles, más de 8.000 euros en efectivo, un coche lujoso y hasta joyas que claramente habían sido adquiridas gracias al negocio sucio.
La Fiscalía inicialmente pedía cuatro años y medio para cada uno, pero finalmente optaron por rebajar la pena a tres años para esta pareja arrastrada por sus decisiones. A medida que el proceso judicial avanzaba, quedó claro que no solo se trataba de drogas; se trataba también de vidas arruinadas y sueños tirados a la basura.

