En un giro desgarrador de los acontecimientos, la Audiencia Provincial de Palma ha dictado sentencia contra un hombre de 81 años, quien ha sido condenado a cuatro años de prisión por abusos sexuales cometidos contra sus nietas, que apenas tienen 14 y 9 años. Esta situación escalofriante se desarrolló entre agosto de 2019 y agosto de 2020, con la sombra del confinamiento por el coronavirus interrumpiendo esos actos horrendos.
Un testimonio conmovedor desde lejos
El abuelo, quien actualmente reside en Cataluña y padece una enfermedad incurable, se conectó por videoconferencia para admitir su culpa. Y es que resulta inquietante pensar que durante esos momentos oscuros, el hombre estaba bajo los efectos del alcohol. Esto le ha valido ciertos atenuantes en su condena, como las dilaciones indebidas y la reparación del daño: antes de la vista judicial, ya había consignado 1.000 euros para las víctimas.
Aprovechando las noches que sus pequeñas se quedaban a dormir en su casa, este hombre llevó a cabo unos tocamientos inaceptables. Aunque no se pudo determinar cuántas veces ocurrieron estos abusos —en algunos días hasta cinco o seis veces— el horror que sufrieron esas niñas es incalculable.
La abogada del acusado, Sara García, logró negociar un acuerdo con la representante del Ministerio Fiscal y Vanesa Carrasco, quien lleva la acusación particular. Así fue como se acordó suspender la condena durante dos años. Pero atención: si el abuelo vuelve a delinquir durante este tiempo, podría enfrentarse a serias consecuencias. Además, deberá abonar los 2.000 euros restantes antes de que acabe el año 2026.

