En un rincón del bullicioso Arenal, donde la brisa marina se mezcla con risas y recuerdos de vacaciones, una historia sombría ha salido a la luz. La Guardia Civil ha detenido a una pareja de carteristas reincidentes, un hombre y una mujer rumanos de 56 y 41 años respectivamente, acusados de haber robado tarjetas de crédito a turistas desprevenidos en Calvià.
Todo comenzó hace unos meses, cuando las denuncias por hurtos empezaron a proliferar en Magaluf, Santa Ponça y Peguera. La gente disfrutaba de sus días soleados sin sospechar que sus vacaciones podrían convertirse en un calvario. Según cuentan los testigos, estos dos ladrones tenían un ‘modus operandi’ muy particular: se hacían los desinteresados mientras observaban a sus víctimas distraídas entre ropa deportiva o souvenirs, para luego lanzar su ataque furtivo.
El ladrón disfrazado de turista
Las investigaciones comenzaron tras el aumento alarmante de robos. Los agentes detectaron que las tarjetas sustraídas eran utilizadas para realizar compras fraudulentas que superaban los 1500 euros. ¿Hasta dónde puede llegar la avaricia? Cuando finalmente lograron localizarlos en su “hotel vacacional”, fue como si hubieran tirado por tierra todas las ilusiones veraniegas que habían creado. Se pensaban muy astutos, pero al final fueron apresados y llevados ante la autoridad judicial.
La Benemérita no se cansa de recordar a todos nosotros lo esencial que es proteger nuestros objetos personales, sobre todo durante la temporada alta. Nadie quiere volver a casa con una mano delante y otra detrás después de haber sido víctima del descuido ajeno. Así que ya sabes: mantén tus cosas siempre a buen recaudo y disfruta del verano sin sobresaltos.

