La tranquilidad de la madrugada en Marratxí se vio interrumpida por el escándalo de un intento de robo que, aunque sonó a película, terminó con final feliz para el local. Eran alrededor de las 2:30 cuando una trabajadora de limpieza escuchó ruidos extraños y decidió investigar. Lo que descubrió no fue menos que sorprendente: un hombre intentando hacerse con una televisión del bar.
Un golpe fallido que terminó en detención
Al percatarse de la situación, la valiente empleada no dudó ni un segundo y alertó a los equipos de emergencia. Los agentes, siempre listos para actuar, llegaron rápidamente al lugar y encontraron al sospechoso merodeando por el exterior del establecimiento. Llevaba consigo un bote de aceite, una palanca de hierro y un cúter bien escondido en su bolsillo; toda una caja de herramientas para el delito.
Parece ser que este individuo había entrado al bar tras realizar un corte en los toldos que cubrían la terraza. Tras revisar el lugar, quedó claro que había sustraído la televisión desde un espacio elevado del local, accesible solo con algo más que simple habilidad. Pero eso no fue todo: durante las pesquisas, los policías dieron con un coche aparcado cerca donde encontraron a otra persona dormida junto a la televisión robada. Afortunadamente, las cámaras dejaron claro que este segundo hombre no tuvo nada que ver con el asunto.
Finalmente, los agentes detuvieron al ladrón por robo con fuerza y confiscaron tanto el televisor como el vehículo utilizado para escapar. Una historia más donde la colaboración ciudadana hizo posible que se hiciera justicia en nuestro barrio.

