La historia que nos llega desde Son Gotleu es de esas que revuelven el estómago. Siete miembros del clan conocido como Los Sheriff han decidido aceptar una dura realidad: 15 años y medio de cárcel por un tiroteo que dejó a más de uno con el corazón en un puño. Todo comenzó aquel 18 de mayo de 2021, cuando estos hombres, armados hasta los dientes, decidieron hacer una visita poco amistosa a los rivales, Los Pelúos.
A bordo de una furgoneta Ford Transit y con tres armas y un cuchillo en su poder, se dirigieron a la casa donde parte de Los Pelúos residía. Al llegar, se encontraron con varios integrantes del clan rival dentro de un Peugeot 407. La tensión se palpaba en el aire; ante la vista de las armas, Los Pelúos no tardaron en refugiarse dentro del hogar.
Un enfrentamiento que pudo ser mortal
Pero eso no detuvo a Los Sheriff. Desde la calle, uno de ellos disparó al menos tres veces contra la vivienda. Y lo más escalofriante: dentro había un bebé de siete meses y otros tres niños. Por suerte, esos disparos no alcanzaron a nadie, aunque sí crearon un ambiente de terror absoluto.
No contentos con eso, siguieron su cacería por las escaleras del edificio y dispararon otras dos veces más; esta vez uno de los balas impactó en la espalda de uno de Los Pelúos. Al final lograron entrar a la casa empuñando sus armas; encontraron a sus enemigos arrodillados suplicando por sus vidas y las de su familia.
Aquel encuentro podría haber terminado en tragedia total si no hubiera sido porque Los Sheriff decidieron salir sin apretar el gatillo esta vez. Al menos pudieron llevarse consigo el miedo sembrado entre los vecinos y obligar a algunos miembros del clan rival a huir fuera de Mallorca.
Ahora están pagando las consecuencias con penas que oscilan entre seis meses y cinco años y medio por delitos graves como homicidio en grado de tentativa o tenencia ilícita de armas. Un nuevo capítulo oscuro para nuestra comunidad que nos recuerda lo frágil que puede ser la convivencia.

