La vida en las calles de Palma a veces es como una película llena de sorpresas, y recientemente, los agentes de la Policía Local han tenido su propio capítulo. En un par de operativos que se llevaron a cabo el 13 y 14 de enero, la ciudad vivió un despliegue contra la venta ambulante ilegal que no dejó indiferente a nadie.
El primer operativo se centró en puntos neurálgicos como la calle Sant Miquel, la plaza mayor y Dalt Murada. Allí, los valientes agentes de la Unidad de Seguridad e Intervención (USEI) y del Equipo Comunitario de Proximidad (ECOP) intervinieron nada menos que 550 artículos. Camisetas de fútbol, bolsos coloridos, cinturones llamativos… un verdadero bazar que estaba tirado a la basura en plena vía pública.
La segunda jornada: más acción y más incautaciones
Pero esto no terminó ahí. Al día siguiente, el ambiente seguía tenso. En las zonas de s’Hort del Rei y otra vez Dalt Murada, los mismos agentes lograron detener a un hombre acusado no solo de vender sin licencia, sino también por agredir a un agente durante su intervención. ¡Increíble! Además, levantaron más actas por delitos relacionados con la propiedad industrial y continuaron con las incautaciones.
Así que aquí estamos, viendo cómo se lucha contra este monocultivo turístico que tanto afecta nuestras calles. Los esfuerzos son claros: limpiar nuestro entorno y poner freno a quienes piensan que pueden saltarse las reglas. La historia sigue escribiéndose en Palma, y nosotros estamos atentos para contarla.

