Esta mañana, el alcalde de Manacor, Miquel Oliver, no ha podido ocultar su pesar al hablar sobre el devastador derrumbamiento parcial de un edificio que ha costado la vida a un joven de tan solo 18 años. En este trágico incidente, su hermano menor, de 13 años, ha sufrido lesiones y fue trasladado a un centro hospitalario donde se encuentra estable.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 05:00 horas, cuando el techo del viejo edificio, que tenía una planta baja y un piso superior, cedió inesperadamente. Aunque la parte superior estaba inutilizada y servía como almacén, la familia vivía en la planta baja. Miquel explicó con voz temblorosa que «el forjado superior ha cedido y también lo ha hecho el intermedio, cayendo justo donde dormían los niños».
Un día que nadie olvidará
Ambos hermanos dormían en una litera; el joven fallecido ocupaba la cama superior mientras su hermano menor estaba más protegido en la parte inferior. La tragedia es inmensa y Miquel Oliver confirmó que los padres han sido llevados a Son Espases para recibir ayuda psicológica tras haber pasado por este terrible evento.
Aunque el edificio tiene más de un siglo –según datos catastrales se construyó antes de 1900– aún queda mucho por investigar sobre si se realizaron reformas posteriores. El alcalde subrayó la rápida intervención de los servicios de emergencia: “La Policía Local, Nacional y los Bombers llegaron al lugar sin demora”. También mencionó cómo técnicos de urbanismo evaluaron rápidamente si era seguro continuar con los trabajos.
Miquel hizo hincapié en que desde el ayuntamiento estarán al lado de la familia para ofrecerles todo el apoyo necesario: “Nos hemos puesto a disposición para ayudarles en lo que necesiten. Respetamos su duelo y cuando estén listos para hablar sobre reubicaciones temporales o cualquier otra cosa, ahí estaremos”. La comunidad no puede evitar sentirse conmovida ante esta situación desgarradora.

