En un giro inesperado de los acontecimientos, la Policía Nacional ha detenido en Palma a un joven que decidió que era buena idea robarle el bolso a la cuidadora de una familiar. Pero eso no fue todo; también le quitó las llaves del coche y se dio a la fuga. Con su nuevo ‘compañero’, se dirigió a recoger a dos menores desde un centro cercano, pero la historia dio otro vuelco cuando, en un descuido, estos le arrebataron el vehículo.
Un desenlace desafortunado
Los problemas comenzaron cuando los responsables del centro de menores dieron la voz de alarma al 091, alegando que había un hombre reclamando que le habían robado su coche. Cuando llegó la patrulla al lugar, el joven ya había desaparecido. Sin embargo, gracias a las investigaciones policiales, se pudo reconstruir lo sucedido: el chico había salido con los menores en su coche y aprovechó un momento para bajarse con excusas poco convincentes sobre querer vender un móvil.
Mientras él estaba distraído, los chicos vieron su oportunidad y se llevaron el automóvil, que posteriormente fue encontrado por las autoridades con una rueda pinchada y sin batería en el barrio de Son Gotleu. Las pesquisas revelaron que ese vehículo pertenecía nada menos que a una trabajadora dedicada al cuidado de una anciana. El detenido había ido allí supuestamente para visitar a un familiar y aprovechó para robar del bolso de la cuidadora no solo su cartera y teléfono móvil, sino también las llaves del coche.
Poco después de varios intentos por localizarlo, los agentes dieron con él cerca de un salón de juegos. Y como si esto no fuera suficiente drama, ya en comisaría se descubrió que además había quebrantado una orden de alejamiento respecto a su tía. ¡Vaya lío!

