En una noche que prometía ser de celebración, el ambiente se tornó oscuro y aterrador. Héctor Andrés D., un joven DJ de 31 años, se convirtió en el protagonista de un hecho terrible al apuñalar varias veces a su exnovia en una finca de Costitx. Todo ocurrió en plena fiesta, cuando la mujer, de 35 años, disfrutaba con amigos. ¿Cómo es posible que esto suceda justo después de que él hubiera estado pinchando música en un bar de Alaró?
Una tragedia anunciada
Poco antes del ataque, este hombre había estado creando ambiente y diversión; sin embargo, todo dio un giro inesperado. A las 5:15 de la mañana del domingo, irrumpe en la fiesta y la agredió brutalmente. La situación escaló rápidamente: tras el ataque, intentó quitarse la vida arrojándose desde un muro y tuvo que ser trasladado al hospital comarcal de Inca bajo estricta vigilancia.
No podemos olvidar que este mismo individuo ya contaba con una orden judicial que le prohibía acercarse a ella desde el 19 de septiembre por denuncias previas. La mujer había solicitado ayuda a la Unidad de Atención a la Familia y Mujer, pero desgraciadamente esto no fue suficiente para evitar esta tragedia. En estos momentos, mientras ella lucha por recuperarse tras ser operada de urgencia en el hospital Son Espases de Palma, nos queda preguntarnos: ¿qué más se puede hacer para proteger a las víctimas? Esta historia no solo es un relato más; es un grito desesperado por justicia y protección.

