Este domingo, un grupo de alrededor de cien personas se reunió en La Pinada de Santa Ponsa para rendir homenaje a Malén Ortiz, la joven que desapareció el 2 de diciembre de 2013. Entre los asistentes, Natalia Rodríguez, la madre de Malén, mostró con orgullo el tatuaje que lleva en su antebrazo izquierdo: una imagen sonriente de su hija. «Ahora la llevo no solo en el corazón, sino también en mi piel», compartió emocionada.
La voz del dolor y la esperanza
La concentración fue un momento cargado de emoción. La pancarta que colgaron entre dos árboles resonaba con fuerza: «¡Te buscaré mientras viva!». Natalia recordó cómo han pasado doce años llenos de dolor y búsqueda incansable. «Seguimos como el primer día», lamentó, pidiendo al coronel que reanude la investigación por parte de la Guardia Civil. «Nos dicen que están revisando el caso, pero queremos ver más acción; necesitamos respuestas reales, no solo palabras vacías».
Las palabras también llegaron desde la abuela de Malén, quien visiblemente afectada expresó su profundo anhelo: «Te echamos muchísimo de menos. Este silencio nos está matando poco a poco; sin ti, la vida no tiene sentido». Con lágrimas en los ojos, deseó poder abrazar a su nieta nuevamente y compartir momentos perdidos.
El delegado del gobierno y exalcalde de Calvià, Alfonso Rodríguez Badal, estuvo presente apoyando a las familias: «Aquí estamos acompañándoos; no estáis solas en esta lucha». En medio del acto simbólico se pidió a todos los presentes cuidar y respetar la placa dedicada a Malén que quedó depositada en La Pinada.
Aquel día se recordó cómo Malén fue vista por última vez cuando salió del instituto con destino a casa de su novio. Desde entonces, muchas preguntas siguen sin respuesta y las investigaciones continúan buscando pistas sobre lo ocurrido aquella fatídica tarde.

