La noche del jueves nos sorprendió a todos en Portocolom. A eso de las 21:30 horas, un operativo de búsqueda se puso en marcha cuando un velomar apareció a la deriva. Este hidropedal había sido alquilado unas horas antes por cuatro chicas que, al parecer, eran turistas. Pero aquí empieza la historia curiosa.
Todo comenzó cuando el propietario de una empresa de alquiler en la playa Cala Marçal se dio cuenta de que uno de sus velomares no había vuelto. Sin perder tiempo, alertó a las autoridades y poco después, Salvamento Marítimo se activó para buscar a las jóvenes. Un helicóptero y una embarcación fueron desplegados con la esperanza de encontrarlas, pero la trama dio un giro inesperado.
Un misterio sin resolver
A pesar de los esfuerzos, no encontraron rastro alguno de las chicas ni pertenencias en el velomar. Después de más de 24 horas sin denuncias sobre su desaparición, quedó claro que algo no encajaba. Todo apunta a que dejaron el hidropedal tirado en la costa y se marcharon sin avisar a nadie.
Así es como este divertido paseo por el mar terminó convirtiéndose en una situación que costó miles de euros a las arcas públicas. En definitiva, parece que estas chicas decidieron llevarse su aventura al extremo y dejar el velomar al vaivén de las corrientes marinas. Una lección para recordar: ¡no todo lo que brilla es oro!

