La madrugada del lunes se convirtió en un episodio de pesadilla para los huéspedes del hotel Vistasol en Magaluf. Todo comenzó cuando una secadora, situada en la lavandería que solo utilizan los empleados, se prendió fuego justo a medianoche. Esto llevó a la evacuación inmediata de 252 personas, según confirmaron fuentes de la Guardia Civil.
Afortunadamente, aunque hubo un herido con una contusión en el tobillo, la situación no pasó a mayores. José Antonio Sola, director del hotel, respiró aliviado al dar esta noticia y mencionó que aún no se sabe qué causó el siniestro.
Un caos controlado
Lily, una turista canadiense que disfrutaba de sus vacaciones allí, relató cómo el humo comenzaba a llenar el espacio. «Se veía mucho humo», confesó mientras recordaba cómo logró escapar por la escalera de incendios. Aunque intentó mantener la calma durante todo el proceso, reconoció que muchos otros estaban «agitados y muy asustados».
Por su parte, José Antonio expresó su satisfacción con la rapidez de los servicios de emergencia: “En cinco minutos llegaron tanto la Policía Local como la Guardia Civil; y después llegaron los bomberos”. Y es que aunque la extinción del fuego fue rápida –apenas dos minutos– el humo y el CO2 desbordaron las instalaciones impidiendo un retorno seguro a las habitaciones hasta tres horas más tarde.
A pesar del susto y algunos daños materiales como una secadora destrozada y cerraduras rotas durante la evacuación, el impacto económico parece ser mínimo para el hotel. Sin duda, una experiencia para recordar pero esperemos que nadie tenga que volver a vivir algo así.

