En un giro sorprendente de los acontecimientos, la Guardia Civil ha puesto fin a las fechorías de una banda que se dedicaba a robar perfumes en Mallorca. Diez personas han sido detenidas, acusadas de hurto continuado y pertenencia a organización criminal, tras haber sustraído más de doscientos frascos valorados en más de diez mil euros. Este golpe no solo desarticula a uno de los grupos más activos en la Isla, sino que también deja al descubierto un problema que estaba afectando seriamente a los comerciantes locales.
Todo comenzó cuando las denuncias por robos comenzaron a dispararse en las tiendas de Andratx y Calvià. La Benemérita se puso manos a la obra, realizando investigaciones exhaustivas hasta dar con varios individuos que se movían como auténticos tiburones en el agua: entraban a los comercios con un plan bien definido y salían con su botín. Sin importarles el daño que causaban, distribuían rápidamente estos perfumes robados en el mercado negro, vendiéndolos a precios irrisorios.
Una familia detrás del crimen
A medida que avanzaba la investigación, quedó claro que muchos de los detenidos pertenecían a un clan familiar bien organizado. Hasta ahora se les atribuyen al menos doce robos en comercios locales donde lograron reunir un tesoro compuesto por esos 200 frascos tan codiciados. Pero esto no termina aquí; la Guardia Civil está cruzando datos para ver si hay más robos relacionados con este mismo grupo por toda Mallorca.
La historia nos recuerda cómo el comercio local puede verse amenazado por este tipo de delitos y lo importante que es mantenernos alerta como comunidad. Esperemos que estas detenciones traigan algo de paz y seguridad para nuestros comerciantes, quienes día tras día luchan por salir adelante.

