El pasado martes, la Unidad de Atención a la Familia y a la Mujer (UFAM) de la Policía Nacional se llevó a cabo una intervención que dejó a muchos con el corazón encogido. En Palma, un joven de 20 años fue arrestado tras ser acusado de manosear y besar a una menor de tan solo 14 años en los baños de un local de alimentación. Todo comenzó cuando los padres de la víctima se enteraron, con horror, de que su hija estaba manteniendo una relación con este chico.
Según informan las autoridades, el joven no solo inició un vínculo sentimental con la menor, sino que también le pedía fotos de contenido sexual. Un comportamiento totalmente inaceptable que nos deja perplejos. En uno de esos encuentros clandestinos en los baños públicos del establecimiento, se produjo el momento decisivo: allí, el chico realizó tocamientos inapropiados y ambos intercambiaron besos.
La denuncia y las consecuencias
A raíz del descubrimiento, los padres decidieron actuar y pusieron todo esto en manos de la UFAM. A partir de ahí, comenzó una investigación que llevó rápidamente a identificar al presunto agresor. Ahora este joven enfrenta serias acusaciones por un delito de agresión sexual contra menor, mientras que nosotros nos preguntamos qué está pasando realmente en nuestra sociedad para permitir situaciones así.
No podemos quedarnos callados ante hechos como estos; es fundamental hablar y denunciar para proteger a nuestros jóvenes. La justicia debe actuar con firmeza ante este tipo de conductas inaceptables.