La historia que hoy compartimos nos lleva a las calles de Palma, donde la Policía Local se encontró con una situación digna de película. Un colombiano de 32 años fue detenido no solo por quebrar una orden de alejamiento, sino también por tener un carnet de conducir que era más falso que un billete de tres euros.
Todo comenzó el pasado 7 de octubre, alrededor de las 20:15 horas. Los agentes estaban atentos y, de repente, vieron a este hombre circulando en sentido contrario por una calle del barrio de Es Rafal. ¿Se puede ser más imprudente? Sin dudarlo, le dieron el alto y al pedirle la documentación, descubrieron que su carnet presentaba signos claros de haber sido manipulado.
Una situación complicada
Pero ahí no acaba la cosa. Al consultar los registros, los policías se dieron cuenta de que el individuo tenía una orden de alejamiento vinculada a un caso de violencia de género. Y lo peor es que, en ese momento, estaba acompañado por la presunta víctima dentro del coche. Un auténtico lío del que resulta difícil salir bien parado.
A raíz de esto, fue arrestado inmediatamente bajo cargos tanto por quebrantamiento como por falsedad documental. Una trama llena de giros inesperados que nos recuerda la importancia de respetar las normas y proteger a quienes lo necesitan.