Imagina la escena: un coche avanzando a toda velocidad, pero ¡sorpresa! le falta una rueda. Esto es lo que sucedió esta mañana en las cercanías del Palacio de Marivent, en Palma. Un conductor, visiblemente ebrio y bajo los efectos de las drogas, decidió continuar su camino como si nada pasara. Todo un espectáculo que dejó boquiabiertos a quienes fueron testigos de esta imprudencia.
Un momento de locura
Sobre las 10:00 horas, varios ciudadanos no pudieron evitar llamar al 092 para informar sobre el curioso incidente. No es algo que se vea todos los días y menos en un lugar tan emblemático. La Policía Local rápidamente envió a sus unidades de vehículos de accidentes (UVAC) y motorizada (UMOT) para hacerse cargo de la situación.
Cuando los agentes lograron localizar al temerario conductor, la realidad fue aún más impactante: efectivamente había perdido una rueda y seguía al volante. Tras realizarle las pruebas pertinentes, los resultados confirmaron lo que muchos ya sospechaban: dio positivo tanto en alcohol como en drogas. Es difícil entender cómo alguien puede arriesgar su vida y la de otros así, ¿verdad?
Aún se está a la espera del resultado final para determinar si se trata solo de una infracción administrativa o si habrá consecuencias penales. Lo cierto es que este tipo de comportamientos no solo son irresponsables; son inaceptables en nuestra comunidad.