Era una tarde cualquiera en la Plaza España, pero lo que sucedió el 19 de febrero cambió la rutina del lugar. A eso de las 19:45, la Policía Local de Palma recibió una llamada que anunciaba un alboroto en un restaurante. ¿Y quién estaba detrás de todo esto? Una mujer de 47 años, que parecía haber hecho del alcohol su mejor amigo durante horas y que no dudó en molestar a todos los clientes.
El encargado del local no pudo más y decidió llamar a los agentes. La situación se tornaba insostenible; ella había estado haciendo el espectáculo dentro del restaurante, agrediendo a otros comensales como si fuera la protagonista de una película de acción. Al llegar los policías, intentaron calmarla, pero se encontraron con una mujer furiosa que vació su bolso por toda la entrada mientras gritaba y se negaba a salir.
Una resistencia inesperada
No contenta con eso, cuando finalmente los agentes lograron sacarla del local, comenzó a escupirles y a lanzar golpes como si estuviera en un ring. Las amenazas e insultos volaban como flechas; lo que debía ser una simple intervención se convirtió rápidamente en una batalla campal. Ya afuera, su comportamiento agresivo no cesó y terminó siendo detenida.
Pero ahí no acaba la historia. Durante el trayecto hacia el coche patrulla, continuó con su show particular, golpeando repetidamente las ventanas del vehículo y causando daños considerables. Y como si todo esto fuera poco, ya en dependencias policiales mordió a uno de los agentes que intentó cachearla.
Finalmente, ante su estado tan alterado, fue trasladada al hospital Son Espases bajo custodia policial. Una noche para olvidar… o quizás para recordar siempre.