La noche del pasado martes, en un bar de s’Arenal de Llucmajor, se vivió una escena que podría parecer sacada de una película. Una mujer, de 48 años y nacionalidad española, se acercó a un hombre bajo el pretexto de jugar con su perro. Pero lo que comenzó como un momento amable rápidamente se tornó en algo mucho más oscuro.
Un encuentro que terminó mal
Mientras los dos interactuaban, la mujer decidió tomar al animal y salir corriendo hacia la calle. El propietario, sorprendido y quizás enfadado por la situación, no dudó en seguirla para reclamarle su actitud. Fue ahí cuando las cosas se descontrolaron. La mujer, en lugar de devolver al perro, se abalanzó sobre él en un intento desesperado por hacerse con su cartera. El forcejeo fue intenso y aunque el hombre intentó resistirse, ella logró arrebatarle el bolso antes de desaparecer rápidamente del lugar.
Una vez recuperado del asalto inesperado, el afectado contactó con la Guardia Civil, quienes no tardaron en localizar a la ladrona en una calle cercana. Al identificarla, los agentes encontraron dentro de su bolso la cartera robada del hombre. Es triste ver cómo un momento que podría haber sido simplemente divertido terminó así; robos como este son una llamada a reflexionar sobre nuestra seguridad diaria.