La tranquilidad de Calvià se vio sacudida recientemente por un robo que dejó a más de uno con el corazón en un puño. Todo ocurrió a plena luz del día, cuando una mujer de avanzada edad paseaba despreocupadamente por las calles de su localidad. En ese instante, se encontró con una joven que, con una sonrisa aparentemente amigable, comenzó a charlar con ella.
Pero lo que parecía ser una conversación inofensiva pronto se tornó en pesadilla. De repente, la sospechosa empezó a tocarla por el cuello y, sin previo aviso, le arrancó el colgante que llevaba puesto. Tras este acto violento y repentino, se subió a un coche que la esperaba muy cerca y desapareció en cuestión de segundos.
Un hecho alarmante para los vecinos
Este suceso generó una gran alarma entre los vecinos de Calvià, no solo por la brutalidad del robo, sino también porque la víctima era una anciana vulnerable. La Guardia Civil no tardó en actuar; iniciaron una investigación exhaustiva que terminó dando frutos al localizar a la autora del delito. Resulta que esta mujer ya tenía un largo historial delictivo relacionado con robos similares.
Así es como la impunidad puede tirar por la borda la seguridad de nuestras calles; actos como estos nos recuerdan lo importante que es estar siempre alerta y cuidar unos de otros. La comunidad necesita reaccionar ante situaciones así y hacer frente al monocultivo turístico que parece olvidar las realidades cotidianas de sus habitantes.