En la bulliciosa ciudad de Nueva York, donde el ritmo nunca se detiene, se han presentado unos innovadores baños públicos que prometen cambiar la percepción de estos espacios tan necesarios. Y es que, aunque sabemos que los aseos públicos no suelen ser un destino soñado para nadie, estos tienen algo especial: son gratuitos y están adaptados para todos.
Un trono tecnológico
Situados en dos puntos renovados, estos baños ofrecen una experiencia moderna con un pequeño gran detalle que ha llamado la atención: cada usuario cuenta con solo diez minutos para hacer uso de ellos antes de que las puertas se abran automáticamente. Así lo señala Gothemist, medio especializado en estas novedades urbanas. Para avisar a los usuarios del tiempo límite, un altavoz les recordará en inglés y español: «Atención: Su tiempo de uso ha finalizado. La puerta se va a abrir ahora». Sin duda, una forma directa de hacer entender que hay que ir al grano.
A veces, esta premura puede parecer excesiva; sin embargo, el sistema también contempla a aquellos que decidan quedarse más tiempo del permitido. En tal caso, el personal podría acudir a ayudarles e incluso llamar a la policía si fuera necesario. Todo esto bajo el manto de una seguridad extrema: para acceder a los baños hay que enviar un mensaje o usar una tarjeta especial proporcionada por distintas organizaciones.
Por ahora solo hay dos modelos operativos en la Gran Manzana, pero están proyectados otros 17 en varios distritos en los próximos meses. ¡Una verdadera revolución! Además, están diseñados pensando en todos: desde personas con movilidad reducida hasta cabinas para bebés.
Aunque este programa ha costado alrededor de cuatro millones de dólares —una cifra razonable si pensamos en la calidad del servicio— lo cierto es que su instalación resulta más sencilla ya que no dependen del alcantarillado convencional. Nueva York sigue avanzando hacia el futuro con propuestas como esta; habrá que ver cómo responden sus habitantes ante esta peculiar mezcla entre modernidad y necesidad básica.

