La historia de Luka, un macaco japonés de cinco años, es el tipo de anécdota que nos hace sonreír. Este pequeño aventurero decidió dejar atrás su hogar en el Parque Nacional de Cairngorms, en Escocia, sin que nadie supiera por qué. Era un día como cualquier otro cuando, el pasado 16 de agosto, las cámaras térmicas del Highland Wildlife Park captaron al simio saliendo de su hábitat. Los cuidadores, alarmados pero aliviados por no tratarse de un animal peligroso, rápidamente se pusieron en acción.
Una búsqueda que terminó con alegría
Equipados con drones y un equipo especializado peinando la zona, todos esperaban ansiosos la vuelta de Luka. Pero lo que no imaginaban era que él mismo decidiría cuándo regresar. Y así fue: tras unas horas de incertidumbre y preocupación, Luka volvió por su propia voluntad. Darren McGarry, quien está a cargo del cuidado animal en el parque, no pudo ocultar su satisfacción al anunciar que el pequeño estaba sano y salvo nuevamente bajo su protección.
«Queremos agradecer a todos los que han colaborado durante la búsqueda», dijo McGarry emocionado. A pesar del misterio detrás de la escapada de Luka—que podría haberse alejado simplemente porque le apetecía—la verdad es que los cuidadores destacan lo compleja que es la mente de estos monos. De hecho, ya habían vivido una situación similar antes con otro macaco llamado Honsu. Después de ese episodio decidieron construir una valla para prevenir nuevas huidas; sin embargo, parece que aún tienen trabajo por hacer.
Así termina esta curiosa aventura donde un mono demostró tener más ganas de explorar el mundo exterior antes de volver a casa. ¿Quién sabe? Quizás en futuras ocasiones decida ser más explorador o simplemente se quede disfrutando del confort del hogar.

