Imagina que estás disfrutando del verano en Roma, buscando ese refresco perfecto para combatir el calor. Pero, ¿y si te dijera que a veces las apariencias engañan? Eso le pasó a Nicole Ann, una viajera que compartió su indignación en un grupo de Facebook después de pasar por lo que ella llama una auténtica estafa turística.
Nicole había oído hablar de una heladería famosa, uno de esos lugares que se vuelven virales en redes sociales. Así que decidió darse un capricho y probar sus helados. Sin embargo, la realidad fue muy diferente: «Evitad Don Nino», escribió con frustración. Ella y su acompañante pidieron dos tarrinas pequeñas con tres bolas cada una, pero no contaban con lo que vendría después.
El precio desorbitado y el sabor decepcionante
Cuando llegó la cuenta, ¡44 euros! Por dos helados. Nicole pensó inicialmente que había entendido mal y creía haber escuchado 14 dólares. «No me di cuenta hasta que miré el ticket», confesó. Y como si esto fuera poco, los helados resultaron ser «el peor de todos los helados» que había probado; tan malos, que no pudo terminar ni uno solo.
“Tienen varios locales por la ciudad”, comentó Nicole sobre esta trampa para turistas situada cerca de la Plaza de España. Un claro aviso para todos aquellos aventureros dispuestos a disfrutar del dulce manjar italiano sin saber lo que les espera en la cuenta final.

