Necla Ozmen, una mujer turca de 55 años, ha dado un paso audaz al afirmar que es hija del expresidente estadounidense Donald Trump. Con su voz cargada de emoción, asegura que solo desea conocer la verdad sobre su origen. En sus propias palabras: «Creo que es un buen padre y no me rechazará», expresó en una entrevista con el periódico local Hürriyet.
La historia de Necla es todo menos común. Criada en Ankara, nunca imaginó que su vida estaba marcada por un secreto profundo hasta que, en 2017, se enteró de lo que realmente había ocurrido. Su madre adoptiva sufrió un aborto espontáneo y fue entonces cuando una mujer estadounidense llamada Sophia les entregó a su bebé. Esta misma mujer reveló a Necla que su padre era nada menos que el magnate neoyorquino.
La búsqueda de pruebas para confirmar el parentesco
A pesar de no contar con documentos oficiales o pruebas biológicas sólidas que respalden sus afirmaciones, Necla siente una conexión evidente con Trump y sus hijos. Sin embargo, su camino hacia el reconocimiento ha sido complicado; el tribunal de familia en Ankara ya le negó la posibilidad de solicitar una prueba genética. La ley turca exige pruebas significativas antes de iniciar cualquier procedimiento relacionado con ciudadanos extranjeros.
No obstante, lejos de rendirse ante las dificultades, Necla ha apelado tanto al tribunal como a la embajada estadounidense en Turquía. Su lucha refleja no solo la búsqueda personal por respuestas, sino también un deseo profundo por pertenecer y conectar con sus raíces familiares. Al final del día, todos queremos saber quiénes somos y cuál es nuestro lugar en este mundo.

