Imagina recibir un correo que te devuelva a esos momentos en los que te sentías útil, importante. Eso le ocurrió a Laura, una profesora que vio cómo una de sus antiguas alumnas se acercaba con una petición muy especial: «Quiero hacer las prácticas contigo porque me inspiraste a ser maestra». Este mensaje no solo la emocionó, sino que también la hizo reflexionar sobre el impacto que puede tener un docente en la vida de sus estudiantes.
Un recuerdo imborrable
A veces, pensamos que nuestras palabras y acciones se desvanecen con el tiempo. Pero aquí está Laura, compartiendo su emoción en redes sociales, casi sin poder creer lo profundo de la huella que dejó en esta joven. «Me ha escrito una antigua alumna de 1º de primaria», decía ella entre risas y lágrimas virtuales. La chica, ahora decidida a seguir sus pasos en el mundo educativo, encontró en su exprofesora la motivación necesaria para forjar su futuro.
El relato de Laura ha resonado en miles de personas; más de 247.000 visualizaciones y comentarios como «qué maravilla», o «enhorabuena» no han tardado en llegar. Y es que estas historias nos recuerdan lo crucial que es el papel del profesor no solo como educador, sino como faro guiando a futuras generaciones hacia sus sueños.

