Imagina un campo donde un perro robot se mueve entre las plantas, vigilando cada hoja y cada fruto. Suena a ciencia ficción, pero es la realidad del proyecto ‘AGRHOUND’, impulsado por el Centro Tecnológico Nacional Agroalimentario de Extremadura. Este ingenioso dispositivo, con inteligencia artificial y sensores avanzados, está diseñado para ayudar a los agricultores a decidir el momento perfecto para cosechar.
Una herramienta innovadora para el agricultor moderno
La agricultura ha dado un gran salto hacia adelante al integrar nuevas tecnologías que permiten un seguimiento más preciso de los cultivos. Gracias a estos avances, los agricultores pueden basar sus decisiones en datos concretos y no solo en la intuición. Este perro robot es capaz de recorrer campos e invernaderos de forma autónoma, recopilando información crucial sobre el estado de las plantaciones.
Pero ¿cómo funciona realmente? Los investigadores están trabajando para que este cuadrúpedo tecnológico pueda moverse tanto en terrenos abiertos como en macrotúneles. Su misión es identificar las características específicas de los cultivos y generar mapas espectrales en tiempo real que indiquen cuándo la fruta está lista para ser recogida.
Las primeras pruebas ya están ocurriendo en viñedos de Valladolid y plantaciones de moras en Huelva. En el caso del vino tempranillo, ya hay algoritmos desarrollados gracias a trabajos previos; sin embargo, con las moras han tenido que empezar casi desde cero. El objetivo es claro: recopilar datos ahora para afinar su funcionamiento antes de las campañas de cosecha futuras.
A medida que avanzamos hacia 2029, cuando se espera que finalice este proyecto, parece claro que este perro robot no solo será una novedad tecnológica, sino una verdadera revolución en cómo entendemos la agricultura moderna.

