A veces, las innovaciones nos dejan boquiabiertos y, en este caso, Alemania ha levantado la turbina eólica más alta del mundo. Con sus impresionantes 365 metros, esta maravilla no solo supera a la Torre Eiffel, sino que también abre una nueva puerta hacia el futuro de la energía renovable. Ubicada en Schipkau, en la región de Lusacia, esta torre está diseñada para aprovechar los vientos de las capas superiores de la atmósfera y generar el doble de electricidad sin necesidad de ocupar nuevos terrenos.
Un proyecto ambicioso
Desarrollada por GICON bajo el auspicio de la Agencia Federal para Innovaciones Disruptivas (SPRIND), esta gigantesca estructura se sitúa en un parque eólico ya existente. Lo interesante es que posee una altura de empuje de 300 metros, lo que significa que cuando las palas alcanzan su punto más alto, ¡estamos hablando de 365 metros! En términos comparativos, solo es superada por la torre de televisión de Berlín.
El objetivo detrás de esta hazaña arquitectónica es claro: al elevarse tanto, se espera captar vientos más fuertes y estables. De hecho, estiman que podría producir hasta el doble de energía respecto a una instalación convencional. Aunque hay que aclarar que esto es solo una proyección; habrá que ver qué dicen los números reales una vez esté funcionando.
Con una potencia nominal inicial de 3,8 MW, se prevé que futuras versiones superen los 7 MW. ¿Y cuánta energía generará? Se habla de unos 18 millones de kilovatios hora al año, suficiente para abastecer a unos 6.000 hogares. Pero ojo, esto dependerá mucho del lugar donde finalmente se instale.
Poner en pie algo así no ha sido tarea fácil; han tenido que emplear un sistema diferente al habitual en aerogeneradores. En lugar de grúas convencionales, utilizan una estructura telescópica y un sistema especial para elevar el mástil progresivamente hasta alcanzar su posición definitiva.
A largo plazo, Alemania podría instalar hasta 4.000 turbinas como esta en parques existentes y así potenciar su producción eléctrica renovable sin tener que abrir nuevos espacios. Sin embargo, aún queda camino por recorrer: este prototipo tiene previsto comenzar a funcionar este noviembre y los datos obtenidos serán cruciales para decidir si realmente vale la pena seguir adelante con este tipo de instalaciones.”

