La historia de Starliner, la cápsula de Boeing, no es precisamente un cuento de hadas. Desde su inicio, ha estado marcada por tropiezos y contratiempos. Primero, nos sorprendió al dejar ‘varados’ a los astronautas Barry Wilmore y Suni Williams en la Estación Espacial Internacional durante casi un año. Ahora, después de una larga travesía llena de problemas técnicos y retrasos que nos han hecho cuestionar su fiabilidad, parece que se prepara para un nuevo vuelo.
Nuevos planes para una vieja amiga
Antes de llevar nuevamente a astronautas a bordo, Starliner realizará un vuelo sin tripulación hacia la ISS, previsto entre diciembre de este año y enero del próximo. Esto servirá para comprobar si las mejoras implementadas realmente funcionan. Y es que tras aquella primera misión fallida en junio de 2024, donde problemas con fugas de helio forzaron a la NASA a traer a nuestros héroes terrestres de vuelta en una cápsula de SpaceX, era evidente que había mucho en juego.
No podemos olvidar que la NASA ha clasificado aquel episodio como un ‘Percance de tipo A’, algo bastante serio. Y aunque muchos pensábamos que Starliner podría ser otro experimento fallido más en la lista negra del espacio, hay quienes aún tienen fe en ella. En palabras de Dana Weigel, directora del Programa de Órbita Terrestre Baja: «El próximo vuelo es un paso crucial».
Pese a todo lo ocurrido, la agencia espacial estadounidense sigue apostando por esta cápsula como parte esencial del futuro transporte espacial. Entre mejoras técnicas y nuevas pruebas, Boeing está decidido a no dejar tirada esta historia y trabajar duro para demostrar que pueden ofrecer seguridad y confianza para futuras misiones tripuladas.

