Quince años. Esa es la cifra que marca el aniversario de Amazon en nuestro país, un camino recorrido lleno de cambios y evolución. Desde su llegada en 2011 con la venta de su primer libro, la compañía ha crecido hasta convertirse en un gigante que va mucho más allá del simple comercio electrónico. Y no podemos ignorar cómo esta expansión ha impactado a nuestra comunidad.
Una transformación imparable
A día de hoy, Amazon no solo se presenta como una tienda online donde podemos comprar lo que deseemos y recibirlo al día siguiente; ha construido una vasta infraestructura que incluye centros logísticos y servicios en la nube a través de Amazon Web Services (AWS). La inversión supera los 25.000 millones de euros desde su aterrizaje aquí, con unas 40 instalaciones logísticas repartidas por toda España.
No obstante, este crecimiento trae consigo ciertos dilemas. Hablamos de una revolución tecnológica que plantea preguntas sobre el uso intensivo de recursos, como el agua o la energía, necesarios para alimentar sus centros de datos. Según datos recientes, solo los centros de AWS en Aragón consumieron 68 millones de litros de agua durante 2025. Y aunque Amazon se defiende diciendo que esto representa solo una pequeña parte del consumo industrial local, es innegable que el impacto es real.
A pesar del revuelo generado por estos números y las preocupaciones ambientales expresadas por colectivos ciudadanos y ecologistas, la empresa sigue adelante con sus planes expansivos. En Aragón prevé abrir nuevos centros dedicados a la cadena de suministro y su objetivo es generar unos 1.800 empleos adicionales. ¿Pero a qué precio? La automatización está a la orden del día; robots están reemplazando trabajos manuales mientras se recortan puestos laborales en otros sectores.
Aún así, hay luz al final del túnel. Con dos centros dedicados al desarrollo tecnológico en Madrid y Barcelona, España está contribuyendo activamente al avance global en inteligencia artificial. Alexa+, por ejemplo, ya tiene funciones mejoradas gracias a este trabajo colaborativo entre diferentes profesionales.
A medida que avanzamos hacia el futuro con Amazon como actor principal, queda claro que no solo estamos hablando de compras online; estamos ante un nuevo paradigma laboral y social que nos invita a reflexionar sobre cómo queremos interactuar con estas tecnologías. Si bien pueden ofrecer comodidad e innovación, también debemos ser críticos respecto a las consecuencias sociales y medioambientales que pueden acarrear.

