La industria del videojuego está pasando por un momento complicado, y ahora Microsoft ha decidido aumentar el precio de sus consolas Xbox a partir del 1 de agosto. La razón detrás de esta decisión es clara: la crisis de la memoria RAM que afecta a todo el sector tecnológico.
A medida que el mundo se rinde ante el auge de la inteligencia artificial y los centros de datos, la demanda por este componente ha disparado los precios. Así que no es sorpresa que, tras Apple y Xiaomi, Microsoft también se vea obligada a ajustar sus tarifas. En concreto, las consolas Xbox verán un incremento de 100 dólares (unos 87 euros) para los modelos de 512 gigabytes y 150 dólares (aproximadamente 131 euros) para los de 1 terabyte.
Crisis y soluciones para los gamers
La compañía ha admitido que la situación actual es crítica: “No vendemos estas consolas con margen de beneficio”, explican desde Microsoft. De hecho, ya habían aumentado los precios en octubre pasado y no esperaban otra subida tan pronto. Sin embargo, la escalada en el costo del almacenamiento ha sido tal que prevén más aumentos para otoño de 2027.
Pese al mal sabor de boca que deja esta noticia entre los jugadores, Microsoft ha querido ofrecer alternativas para facilitar las compras. Han lanzado programas como ‘Compra ahora, paga después’, donde podrás dividir tu pago sin intereses si compras hardware Xbox en tiendas seleccionadas. Además, ofrecen financiación al 0% TAE durante un año y opciones para entregar consolas usadas o reacondicionadas a precios más accesibles.
Y mientras tanto, el modelo Xbox Series S sigue siendo una opción económica en medio del caos. Por lo visto, parece que lo bueno siempre tiene un precio alto… ¿Quién dijo que ser gamer era fácil?

