En un giro inesperado, Figure AI se encuentra en el ojo del huracán tras la grave denuncia de su exjefe de seguridad, Robert Gruendel. Según él, el robot Figure 02 tiene una fuerza capaz de fracturar un cráneo humano. ¿Te imaginas tener un aparato en casa que, sin querer, pueda hacer tanto daño? Es aterrador.
Aunque la empresa ha salido a defenderse asegurando que todo está bajo control y que la seguridad es su prioridad, Gruendel no se queda callado. En su demanda presentada el pasado 21 de noviembre en California, señala que durante pruebas internas uno de estos humanoides golpeó accidentalmente un frigorífico con tal fuerza que lo abolló. Si esto hubiera sido contra una persona, las consecuencias hubieran sido catastróficas.
¿Dónde están los límites de la tecnología?
Parece que dentro de Figure AI hay una cultura preocupante. Gruendel sostiene que sus advertencias sobre los peligros fueron ignoradas sistemáticamente por la alta dirección. A pesar de haber trabajado en algo tan crucial como la seguridad del producto, asegura que sus propuestas fueron desestimadas sin más. Y como si fuera poco, tras elevar sus preocupaciones fue despedido. La compañía argumenta que se debió a un bajo rendimiento, pero muchos empiezan a cuestionar si realmente esa es toda la historia.
En este contexto donde los robots están cada vez más presentes en nuestras vidas cotidianas, surge una pregunta inquietante: ¿es seguro permitirles entrar en nuestros hogares sin una regulación adecuada? Si un humanoide puede generar suficiente fuerza para causar lesiones graves, es necesario replantearse cuánto estamos dispuestos a arriesgar por tener tecnología avanzada al alcance de nuestra mano.

