La situación ha estallado en Palma tras la decisión del Ayuntamiento de dejar salir las galeras justo cuando la alerta por tormenta estaba en su máximo apogeo. La indignación no se ha hecho esperar, y desde Progreso en Verde han calificado esta acción como una negligencia grave. ¿De verdad es necesario arriesgar la seguridad de todos solo por mantener un monocultivo turístico?
Una comunidad alarmada
Los ciudadanos están cansados de ver cómo sus preocupaciones son ignoradas. «¿Qué está pasando con nuestras autoridades?», se preguntan muchos mientras observan cómo las galeras navegan en aguas peligrosas. No es solo un tema de turismo; es un asunto de responsabilidad. Nos encontramos ante una crisis climática, y aquí estamos, como si nada pasara.
A medida que la dana desborda la Llavanera y ahoga negocios en Eivissa, las voces criticas se elevan aún más. La comunidad pide a gritos que se tomen decisiones sensatas y seguras. No se trata solo de disfrutar del mar; se trata de cuidar nuestra tierra y nuestro futuro.

