En un giro inesperado, el Govern ha decidido dar la espalda a uno de los proyectos más ambiciosos de Damm en Mallorca, dejando claro que no todo vale en nombre del progreso. La compañía, que había puesto todas sus esperanzas en este plan estratégico, se enfrenta ahora a un revés monumental tras el cierre de Agama. ¿Y nosotros? Nos preguntamos qué futuro nos espera cuando decisiones como esta parecen ignorar las voces de una comunidad que clama por un desarrollo sostenible.
La lucha por lo local y lo auténtico
A medida que la historia avanza, otros pueblos como Alaró se levantan para reivindicar lo que realmente importa: la artesanía y los productos locales. Mientras algunos tiran a la basura nuestras tradiciones en favor del monocultivo turístico, aquí estamos, luchando por mantener viva nuestra esencia. Y es que no se trata solo de negocios; se trata de nuestra identidad.
No podemos quedarnos callados. Pilar, con lágrimas en los ojos, comparte su historia: “He cotizado 40 años y ahora dormimos en el coche”. Una frase desgarradora que nos recuerda que detrás de cada cifra hay vidas reales afectadas por decisiones que parecen estar lejos del suelo donde pisamos.

