La tensión en Fornalutx se siente en el aire. La reciente protesta de los vecinos ha sacudido la tranquilidad del pueblo y ha puesto sobre la mesa un tema que ya no puede ignorarse: el correbou. Muchos aseguran que esta tradición está más que superada, y los manifestantes clamaban a voz en grito: ‘Esto debería haberse prohibido hace años’. Es una lucha por la dignidad animal, por una ética que parece haberse dejado de lado.
Una lucha necesaria por la justicia
Las palabras de una vecina resonaron con fuerza entre la multitud: ‘No podemos seguir permitiendo este espectáculo. ¡Es cruel!’. En Fornalutx, las voces discordantes han comenzado a unirse para exigir un cambio real. ¿Por qué seguir perpetuando algo que va en contra de nuestros valores como sociedad? Esa es la pregunta del millón.
A medida que avanzan los días, cada vez son más quienes se suman a esta reivindicación. La idea de continuar con esta tradición ya no convence a muchos; al contrario, sienten que es hora de dar un paso adelante, dejar atrás esos tiempos oscuros donde el sufrimiento animal parecía estar justificado en nombre de unas fiestas.
Así pues, queda claro: Fornalutx no quiere ser parte del pasado. Y aunque algunos aún defienden el correbou como símbolo cultural, muchos otros están decididos a luchar por lo que consideran justo. Se escucha fuerte y claro: ¡es hora de cambiar!

