En una jugada que ha levantado ampollas, el Ayuntamiento de Cort ha anunciado su intención de expropiar el terreno de Can Pesquet, después de que este acabara en manos de un fondo buitre. La indignación entre los vecinos no se ha hecho esperar, y muchos se preguntan cómo hemos llegado a esto.
Un grito desesperado por la comunidad
A medida que las noticias sobre esta situación se difundían, los ciudadanos comenzaron a organizarse. «No podemos permitir que nuestro patrimonio caiga en manos de especuladores», afirma uno de los afectados. Las palabras resuenan como un eco en las calles: es hora de actuar y recuperar lo que es nuestro.
Pero aquí no acaba la historia. La lucha por preservar espacios naturales frente al monocultivo turístico está más vigente que nunca. Y aunque algunos podrían pensar que este es solo otro capítulo más, para nosotros representa una batalla crucial por el futuro de nuestra comunidad.
Cort ha tomado una decisión valiente, pero también necesaria. En tiempos donde todo parece estar a la venta, el compromiso con nuestros espacios y nuestra gente debe prevalecer. Ahora queda esperar cómo se desarrollará esta historia y qué otros giros nos tendrá preparados el destino.

