La educación es un pilar fundamental en nuestra sociedad, y la alimentación de nuestros pequeños no puede quedar al margen. A partir del próximo curso, Baleares dará un paso adelante al contar con un supervisor que vigilará los comedores escolares. Esto, sin duda, es una gran noticia para muchos padres que se sienten preocupados por lo que sus hijos consumen a diario.
Un cambio necesario
En un contexto donde ya hemos escuchado a numerosos restaurantes del puerto de Ciutadella clamar por la tercera apagada en apenas diez días, queda claro que algo no va bien. No podemos permitir que las cooperativas locales luchen contra las grandes inmobiliarias mientras nosotros seguimos como si nada pasara. La pérdida de industria agroalimentaria es alarmante, y cada vez más voces se levantan para exigir cambios.
Las estadísticas también son preocupantes; la población mayor de 54 años en Baleares crecerá siete veces más que la cantidad de trabajadores activos. ¿Qué futuro estamos construyendo? Las palabras de Ferran Rosa resuenan: “Negueruela y Armengol tuvieron miedo y MÉS no presionó lo suficiente por el decrecimiento”. Necesitamos actuar antes de que sea demasiado tarde.
Mientras tanto, la Aemet nos alerta sobre el calor extremo que nos acecha. Y así, entre destituciones y tragedias como el ahogamiento reciente ante Estanyol, nos preguntamos: ¿dónde está la solución?

