En medio de una crisis palpable que afecta a muchos vecinos, la noticia ha causado un verdadero revuelo: los políticos de Cort han decidido aumentar sus sueldos. Mientras tanto, los servicios públicos siguen cayendo a pedazos. ¿Acaso no ven lo que está sucediendo a su alrededor? En lugar de abordar las necesidades urgentes de la comunidad, parece que prefieren llenarse los bolsillos.
Los gritos de la ciudad son claros
La comunidad no se queda callada y clama por respuestas. “Es una falta de respeto”, dicen algunos ciudadanos mientras observan cómo sus problemas quedan relegados a un segundo plano. Los mismos funcionarios que deberían velar por el bienestar público ahora parecen más preocupados por su propio beneficio. Y es que cada día es más evidente que esta gestión se centra en un monocultivo turístico, dejando al margen el bienestar del ciudadano.
Y como si esto fuera poco, también se habla de la necesidad urgente de una auditoría para revisar qué ha pasado con la candidatura Palma 2031 tras su estrepitoso fracaso. Es hora de exigir transparencia y rendición de cuentas. Porque sí, nos merecemos más, y ya está bien de mirar hacia otro lado mientras el caos nos envuelve.

